Capitulo VI
(Exclusivo versión Blog)
Quién permitió entrar al chico fue…
(Exclusivo versión Blog)
Quién permitió entrar al chico fue…
El oscilante sol se afanaba, dibujando en un lienzo de granito fascinantes figuras pintadas con fantásticos naranjas y espectrales amarillos, en un artístico intento por compensar al ser humano de aquellas latitudes por abandonarlo momentáneamente a merced del frío invernal. Ajenos a aquel sublime resarcimiento, los mozos del bar estilo tirolés bogaban confundidos: jamás habían visto una persona que consumiera tan poco y permaneciera tanto tiempo en el local. Tampoco habían tenido nunca un cliente con el que se hubieran encariñado tanto. Durante su extensa estadía en el bar, la Nona no solo había reflexionado sobre el enigma del hombre, sino que se dio tiempo para aconsejar al dueño del negocio en lo referente al ahorro en las compras de insumos, explicar detalladamente a los cocineros recetas con las que lograrían comidas más sabrosas con menos ingredientes, reordenar magistralmente la disposición de las mesas, dejando la estancia más espaciosa y elegante y preparándola a la vez para recibir en la madrugada a quienes, según supo Ida, eran literalmente echados del boliche, toda vez que una estrambótica ley decretaba que este debía cerrar antes de las cinco; y hasta se dio el lujo de deslumbrar a los mozos con técnicas infalibles para obtener excelentes propinas de los clientes más avaros. Aunque, aún tan académicamente instruidos, los mozos fracasaron en su intento de conseguir que la singular señora les dejara alguna gratificación. Después de revolucionar el bar y encantar a sus empleados y parroquianos, la anciana salió lentamente, dejando en su lugar el fantasma de una sonrisa analgésica.
Ni la ráfaga más audaz se hubiera atrevido a intentar atravesar esas pétreas murallas de lana y corderito, de modo que Ida caminó hasta el edificio sin sentir una gota de frío. Llegó al departamento al mismo tiempo que un chico salía de él, corriendo como alma en pena. Era tanta la velocidad que llevaba el pequeño joven, y tan pertrechado para montaña estaba, que la Nona no alcanzó a reconocerlo. De todas maneras, no lo necesitaba: seguramente las chicas la podrían al corriente. Una vez más, no se equivocó. En esta oportunidad, ni siquiera le dieron chance a sacarse sus abrigos, y se abalanzaron todas en tropel a contarle el incidente.
- ¡Era Nicolás, era Nicolás! – Gritaban las chicas, alborotadas como gallinas.
- Si. ¿Vino a llevarse su pulóver, no? – Preguntó Ida sonriente. Y las chicas callaron estupefactas ante esa formidable demostración de clarividencia. Solo Gisela atinó a continuar hablando.
- Ya ve, Nona, el dilema esta resuelto-. Dijo -. Fue él quién entro anoche, y ahora, alertado por Milagros, vino a sacar la evidencia.
- ¡No es así! Para nada – La interrumpió la embarazada. – Como su valija es muy chiquita, yo le traje algo de ropa en la mía. Claro, por que cuando nos casamos nadie nos regaló ninguna valija decente, y nos tuvimos que comprar las más baratas. Con el casamiento que hicimos, todo tan prolijo, tan elegante, pero así es la gente, uno…
- ¿Como supiste a que había venido, Nona? – Irrumpió Vea naturalmente, como si nadie hubiera estado hablando. Milagros, esta vez no protestó, interesada como estaba en la respuesta de la anciana.
- Noté ese suéter esta mañana en el cuarto de Milagros, sobre su valija. Y como esa prenda no le sentaría a ella con esa linda barriguita que tan bien lleva, deduje que era de su marido-. Explicó Ida.
- ¿Se dan cuenta chicas? -. Sonó desafiante la voz de Milagros.
- Si, conforme -. Razonó Mercedes. – Pero si la Nona lo vio esta mañana, es probable que el Nico se lo haya dejado acá anoche….
- ¡Eso es imposible! – Se indignó Milagros, y la discusión amenazaba con arreciar, cuando la Nona puso un punto final.
- Tranquilas chicas, yo ya se quién fue la que metió al muchacho anoche. Preparemos algo de comer, que tenemos que reponer fuerzas después de un día tan emocionante. Mientras comamos, prometo resolver el enigma.
La palabra de Ida no dejaba lugar a réplica, de modo que todas se avocaron a la preparación de la comida, guiadas siempre por las directivas profesionales de la anciana. La comida transcurrió en paz, y hasta con risas, aunque en el ambiente se olía la tensión, como se huele la lluvia en Mendoza. Cuando hubieron terminado, la Nona habló.
- La que dejó entrar a un muchacho fue….- Hizo una pausa que disfrutó tanto como aquellas deliciosas tartas que los médicos le habían prohibido. Como una experta cuenta cuentos, permitió que la expectativa creciera hasta el límite de lo tolerable para terminar la frase.
- Quién permitió entrar al chico fue…..
Ni la ráfaga más audaz se hubiera atrevido a intentar atravesar esas pétreas murallas de lana y corderito, de modo que Ida caminó hasta el edificio sin sentir una gota de frío. Llegó al departamento al mismo tiempo que un chico salía de él, corriendo como alma en pena. Era tanta la velocidad que llevaba el pequeño joven, y tan pertrechado para montaña estaba, que la Nona no alcanzó a reconocerlo. De todas maneras, no lo necesitaba: seguramente las chicas la podrían al corriente. Una vez más, no se equivocó. En esta oportunidad, ni siquiera le dieron chance a sacarse sus abrigos, y se abalanzaron todas en tropel a contarle el incidente.
- ¡Era Nicolás, era Nicolás! – Gritaban las chicas, alborotadas como gallinas.
- Si. ¿Vino a llevarse su pulóver, no? – Preguntó Ida sonriente. Y las chicas callaron estupefactas ante esa formidable demostración de clarividencia. Solo Gisela atinó a continuar hablando.
- Ya ve, Nona, el dilema esta resuelto-. Dijo -. Fue él quién entro anoche, y ahora, alertado por Milagros, vino a sacar la evidencia.
- ¡No es así! Para nada – La interrumpió la embarazada. – Como su valija es muy chiquita, yo le traje algo de ropa en la mía. Claro, por que cuando nos casamos nadie nos regaló ninguna valija decente, y nos tuvimos que comprar las más baratas. Con el casamiento que hicimos, todo tan prolijo, tan elegante, pero así es la gente, uno…
- ¿Como supiste a que había venido, Nona? – Irrumpió Vea naturalmente, como si nadie hubiera estado hablando. Milagros, esta vez no protestó, interesada como estaba en la respuesta de la anciana.
- Noté ese suéter esta mañana en el cuarto de Milagros, sobre su valija. Y como esa prenda no le sentaría a ella con esa linda barriguita que tan bien lleva, deduje que era de su marido-. Explicó Ida.
- ¿Se dan cuenta chicas? -. Sonó desafiante la voz de Milagros.
- Si, conforme -. Razonó Mercedes. – Pero si la Nona lo vio esta mañana, es probable que el Nico se lo haya dejado acá anoche….
- ¡Eso es imposible! – Se indignó Milagros, y la discusión amenazaba con arreciar, cuando la Nona puso un punto final.
- Tranquilas chicas, yo ya se quién fue la que metió al muchacho anoche. Preparemos algo de comer, que tenemos que reponer fuerzas después de un día tan emocionante. Mientras comamos, prometo resolver el enigma.
La palabra de Ida no dejaba lugar a réplica, de modo que todas se avocaron a la preparación de la comida, guiadas siempre por las directivas profesionales de la anciana. La comida transcurrió en paz, y hasta con risas, aunque en el ambiente se olía la tensión, como se huele la lluvia en Mendoza. Cuando hubieron terminado, la Nona habló.
- La que dejó entrar a un muchacho fue….- Hizo una pausa que disfrutó tanto como aquellas deliciosas tartas que los médicos le habían prohibido. Como una experta cuenta cuentos, permitió que la expectativa creciera hasta el límite de lo tolerable para terminar la frase.
- Quién permitió entrar al chico fue…..
Las respuestas a quienmetioaltipo@hotmail.com.
8 comentarios:
El plazo para publicar las respuestas en la casilla indicada - quienmetioaltipo@hotmail.com - es de 15 días corridos, venciendo el 23/03/2007. Hasta dicha fecha se recibirán las soluciones.
A quiénes envien su hipótesis a la casilla indicada, se le responderá con una constancia de recepción, y una calurosa palmada en la espalda. Suerte.
¿besitos no?
ilustraciones! ilustraciones!
no se puede llegar a un veredicto si no se vuelve a mirar cada rostro
Eso!!! (como diria mi amiga personal Gisela) queremos besitos con nuestras respuestas... muchos besitos!!
Ilustraciones? Intentare acercarle algo, de todas maneras en la parte superior del blog, donde sale el titulo "waktana", se encuentra una foto de varias caritas... eso puede servir
Ya envié mi teoría.
hasta el 23 hay tiempo?
joder, que se me está complicando.
Sirve con mandar solo el nombre? O hay que explicar algo?
Bue, no sé. Por un please, help me.
y a propó..........
FELICITACIONES A LOS TORTOLITOS!!!
(divinas las fotos en ese enlace que pusieron!)
Besos, yo
Maria
Prima, sí hasta el 23 haa tiempo. La respuesta tiene que ser nombre y razones, obviamenteeee, pensaste q iba a ser tan facil? jajaja. Se recomienda y solicita tambien, para que resulte mas entretenido que se envie la respuesta en forma de "capitulo final". Pero te repito eso es un pedido y recomendacion, si queres simplemente nombre y razones tambien esta bien.
Besos
¿Alguien me puede informar si les llegó correctamente y en término, mis respuestas al enigma?
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