De vez en cuando alguna mente se despierta, se revela y entonces, se agranda, demostrando al resto que también puede reflexionar profundo, con perspectiva.
En estos tiempos tan veloces – y seguramente también en otros más lentos, no coincido en absoluto con el trillado y facilista “todo tiempo pasado fue mejor” – esto de que la mente se esfuerce no es muy usual, pero por suerte, a veces pasa; algún cerebro desatina y entonces, atina, dejando escapar una idea con profundidad. Esta vez la cabeza que decidió pensar con fuerza fue la de Merce, y lo demostró con su artículo “bendita espera”. Esa excelente entrada culmina con una reflexión muy interesante. Tan interesante que si se la mastica un rato, se le encuentra un sabor amargo, pero si luego uno la paladea un tiempo más sin tragar, termina por dejar un persistente gusto agridulce. O al menos ese fue el resultado de mi degustación.
El primer extremo al que me llevó la reflexión, fue el de buscar adonde esta la trivialidad, lo diet, lo light de nuestros pensamientos y preocupaciones habituales. Me pregunté:¿Son triviales y sosas nuestras reflexiones, nuestras charlas de rutina?¿Son los autos, los deportes, las carteras o los zapatos con o sin taco chino grises frivolidades?¿Realmente viene sin condimentar toda esta temática cotidiana que ocupa la fachada, el hall y el living comedor de nuestros pensamientos y charlas?¿Necesariamente requerimos que un tercero nos provea de una alcuza para adosar nuestra mente?¿Es el cerebro común tan amargo que necesita que alguien más le agregue un terroncito de azúcar o un sobre de edulcorante?
Si practicamos el ejercicio que nos enseña Merce, deteniéndonos y prestando atención desde afuera a las conversaciones de los que nos rodean – y a las propias -, pareciera que si, que vivimos ingiriendo conceptos dietéticos, sosos, con 0% de grasa y colesterol. Da la sensación de que la mayor parte del tiempo lo pasamos enfrascados en cavilaciones sin azúcar y diálogos insulsos, como si nos cuidáramos de no engordar nuestro intelecto.
Pero, si se enfoca el asunto desde otra perspectiva, si se escuchan los diálogos y se atiende a nuestros pensamientos desde la posición de un simple comensal de palabras y conceptos habituales, me parece que cambia el gusto de las cosas. El gusto y, sobre todo, el valor nutricional. Creo que los autos, los zapatos, las lesiones y toda esta comida casera del intelecto y la lengua es, justamente, lo que nos hace personas, lo que nos da de comer diariamente, nutriéndonos y dando sabor a nuestra mente. Luego, las grandes historias, las reflexiones profundas y, en general, la labor de los grandes escritores y agudos comentaristas – ver “bendita espera” -, serían aquellas comidas exóticas, esos platos complejos e inusuales; excepciones y por tanto confirmaciones a la regla, al lindo ejercicio cotidiano de comunicarse y pensar. Pensar y charlar sobre autos, tacos chinos o deportes; sobre lo que nos entretiene y nutre habitualmente. Sobre lo que nos hace racionales. Lo que nos hace humanos.
5 comentarios:
Wellcome back!
willcomen!
Benvenuti!
Agradecida por tu vision del tema... Ahora no estoy muy lucida, asi q mas tarde comento de nuevo...
Besos
Gracias, gracias, pero nada de welcome back, porque nunca me fui, quedé como lector atento y habitual, sólo que no podía comentar ni escribir por huelga de neuronas. Pero ahora estamos negociando un arreglo y por lo menos algunas de mis neuronitas han vuelto a prestar los servicios básicos. Además, creo que el lider sindical neuronal ha comenzado a ceder - lo ablandé y atonté bastante a fernezasos el sábado pasado -, y en breve, promesas y mejoras en las condiciones de trabajo de por medio, voy a volver a contar al menos con un par de neuronas para entrar de lleno en este período de campañas.
Que bueno esta aparición tan esperada!!!!!!!!! no es que nosotras necesitemos que alguien como extramuros condimente nuestras mentes, por el contrario ultimamente bastante picantes estan.....pero un poco de neuronitas al grupo siempre le vienen bien. Ahora espero que se anime a votar, o hacer campaña....
¡como le esquivó a los tomatazos!
CAPO TOTAL! CAPO MAAAAL! ¡qué cintura!
Con mi admiración,
Lic Mary
(*muy buen texto, excelente)
¡como le esquivó a los tomatazos!
CAPO TOTAL! CAPO MAAAAL! ¡qué cintura!
Con mi admiración,
Lic Mary
(*muy buen texto, excelente)
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